No por fuerza ¿Pastor o Policía?

n pocas palabras, creo que es mi responsabilidad cuidar, guiar, amar, enseñar y predicarles, pero no forzándoles, sino mostrándolas mediante mi ejemplo. Por supuesto, creo, que vendrá el momento de corregir o reprender, pero siempre debe ser con amor. El hecho es que puedo enseñar a la gente, pero no puedo vivir sus vidas.