No Somos Inservibles

El diablo pone en nuestras mentes que nosotros somos un accidente, que no servimos para nada o que somos un fracaso. El pensamiento puede nacer porque uno piensa en su nacionalidad, color de piel, nivel económico, estatura, falta de habilidades, apariencia, etc. El extremo de sentirse inútil nos guiará a la frustración, pero el extremo opuesto nos guiará al orgullo – el balance en el medio sería lo más sabio y correcto.