Misiones por Dr. Stinnett Ballew – Capitulo 7

 

Proveyendo Para Misiones o Dando De Acuerdo Con Las Escrituras

I Corintios 16:1-4

Para entender como proveemos para los misioneros, es importante entender el concepto de dar de acuerdo con la Biblia.  Yo creo que si cada miembro de cada iglesia entiende el concepto de dar y obedece a lo que dice la Biblia, no tendríamos el problema de financiar un programa de misiones que alcanzará a todo el mundo y de verdad llevar acabo la Gran Comisión.

Introducción

Muchas iglesias no están haciendo lo que Dios quiere que se haga porque no tienen el dinero.   Muchas iglesias están trayendo vergüenza al nombre de Jesucristo porque están tratando de levantar fondos para la iglesia por medio de polladas, vendiendo comida, y muchas otras maneras mundanas para levantar fondos.  ¿Cuál es la respuesta a este problema que tienen las iglesias?

Dios nos explica su plan para financiar la obra de Dios claramente en la Biblia.  Hay tres tipos de dar que está mencionado en la Biblia y cada uno tiene un propósito diferente.  Vamos a ver estos tres tipos de dar y sus propósitos en esta lección.  Recuerda, no estamos interesados en lo que hacen o dicen los demás, sino solamente en lo que encontramos en la Palabra de Dios.

El Primer tipo de Dar es el Diezmo

Antes que enseñe acerca del diezmo, primero debo contestar algunos discusiones que hay entre aquellos que no estan de acuerdo con el diezmo.  Hay algunos que dicen, “El diezmo era durante el tiempo que la gente vivía bajo la ley.”  Yo digo, que si es verdad que el diezmo estaba bajo la ley pero también estaba antes de la ley.  La Biblia menciona que el diezmo se prácticaba casi cien años antes que la ley lo mandara.  Leemos en Génesis 14:20, “Y le dió Abram los diezmos de todo.”  Aquí encontramos a Abram diezmando por lo menos 500 años antes que la ley lo mandara.

Otra vez en Génesis 28:22 Jacob dijo,” y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.”  Jacob prometió a Dios que daría su diezmo más que 400 años antes que la ley, pero no encontramos que el diezmó.  ¿Por qué Dios puso en la Biblia que Abram diezmó y Jacob dijo que diezmaría?  Yo creo que Dios quería que veamos la diferencia de sus bendiciones en una familia que diezmó y su maldicion en una familia que no diezma.  Mira a la vida de Abraham.  Cada cosa que él hizo, Dios lo bendijó.  Cada lugar donde Abraham fue, él disfrutó de las bendiciones y protección de Dios.  Pero cuando miras la vida de Jacob, verás una vida llena de dolor y de problemas.  Su vida era una montaña rusa, de subidas y bajadas.  En la familia de Abraham quien diezmo, nació Isaac.  Cada padre le gustaría tener un hijo como Isaac.  En la familia de Jacob, quien no diezmó nació doce hijos y una hija.  Su única hija fue violada.  Diez de los doce hijos no tiene una reputacion honorable en la Palabra de Dios.  Las diferencias entre las bendiciones de Dios en la familia de Abraham y de Jacob causarian que cualquier persona diezmara.

El diezmo no es solamente la manera en que Dios provee para la iglesia, pero también es una manera de mostrar nuestra fidelidad como siervos de Dios y manteniendo las bendiciones de Dios en nuestras vidas.  Note que el principio que Dios nos dá esta en I Samuel 2:30, “yo honraré a los qué me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.” 

La segunda discusión contra el diezmos es que algunos dicen: “Es mi dinero, yo lo he ganado, y puedo hacer lo que quiero.”  Voy a mostrarles solamente un versículo en Deuteronomio 8:18  Aquí Dios dice, “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas.”  Antes de comenzar a jactarse de tu dinero y como lo has ganado, debes recordar que es Dios que te dá la fuerza físicamente y mentalmente para ganar dinero.

El diezmo es el primer diez por ciento de nuestra ganancia y la Biblia nos enseña claramente en Levitíco 27:30, “El diezmo…es de Dios.”  Esto significa que el primer diez por ciento de nuestra ganancia no nos pertenece a nosotros sino a Dios.  Porque el diezmo pertenece a Dios, solamente Él puede decirnos que debemos hacer con esto, y Él nos explica claramente acerca de eso en la Palabra de Dios.

En Deuteronomio 26, entendemos que la ley de los primeros frutos,  es el diezmo.  Note que en la última parte del versículo 2, Dios instruye a Israel “y las pondrás en una canasta, e irás al lugar que Jehová tu Dios escogiere para hacer habitar allí su nombre.” 

Aprendemos tres cosas acerca del diezmo en este versículo:

1.  Ellos tenían que “ponerlo en una canasta.”  Este significa que tenía que separarlo de su porción.
2.  Ellos tenían que “ir…”  Esto significa que Dios quería que ellos estuvieran delante de Él con sus diezmos.
3.  Ellos tenían que: “irás al lugar que Jehová tu Dios escogiere para hacer habitar allí su nombre.”

El único lugar que Dios ha escogido para poner Su nombre en esta dispensación de la Iglesia es la iglesia local.  No hay ningún sitio en la Biblia que nos de permiso o instrucción para hacer algo más con el diezmo de Dios.

En versículos 3-10 encontramos cuando ellos trajeron el diezmo, ellos tenían que ir al sacerdote de ese día y confesar abiertamente las cosas que han estado encubriendo.  En el versículo 10, la última parte de la confesión era que él trajó los primeros frutos de la tierra, o el diezmo, y lo dió a Dios.

Encontramos más instrucción en el versículo 10… “Y lo dejarás delante de Jehová tu Dios,”  Esto era un acto de dedicación del diezmo a Dios.  Cuando estás haciendo eso, el diezmo pierda su identidad y será el dinero de la iglesia.  Es el diezmo de Dios y lo hemos dedicado a Él.  También en el versículo 10 estamos instruidos a “adorarás delante de Jehová tu Dios.”  Cuando estamos ofreciendo el diezmo debemos hacerlo con un espíritu de adoración.  En versículo 11, estamos instruidos a: “Y te alegrarás en todo el bien que Jehová tu Dios te haya dado a tí y a tu casa.”  Debemos regocijarnos cuando estamos dando nuestro diezmo.  Yo sé que es muy difícil para la mayoría de la gente, pero es porque ellos no han aprendido la bendición de dar.

Si es difícil para ti diezmar, debes mirarlo de un punto de vista de un hombre de negocios.  Muchas veces en el negocio, si un hombre tiene una habilidad y otro hombre tiene dinero ellos se juntan para formar un negocio donde ellos comparten todas las ganancias 50% por 50%.  En el asunto del diezmo, Dios nos establece en el negocio de ganar una vida y nos deja ganar dinero.  Por lo tanto en vez de pedir 50% de todo lo que has ganado, Él solamente está pidiendo el primer 10%.  Él nos deja quedarnos con el 90%. Entonces si Dios me ha dado 10 soles, Dios tiene 1 sol del diezmo y yo puedo quedarme con 9 soles.  Yo no conozco otro negocio mejor que esto.

En conclusión de lo que hemos aprendido, el diezmo es el primer 10 por ciento de nuestra ganancia, y pertenece a Dios.  Debemos separarlo de nuestro dinero, traérlo a la iglesia y dedicarlo a Dios.  Debemos hacerlo con un espíritu de adoración y gratitud.  El diezmo es para los gastos de la iglesia local.  Esta verdad era aplicada en la adoración del tabernáculo, en la adoración del templo, y también en la iglesia neotestamentaria.  Yo no sé de ningún sitio en la Biblia donde el diezmo es destinado a otro lugar o que era usado para otro propósito.
Muchas iglesias tratan de sustentar su programa misionero de los diezmos de la iglesia.  Cuando están haciendo esto, ellos roban a la iglesia local el dinero que necesitan usar para muchas cosas.  Si sustentamos misioneros de los diezmos, no estamos dando ni un centavo a misiones solamente estamos dando el dinero que ya pertenece a Dios.  Si estudias a las iglesias que hacen esto, puedes notar que ellos tienen un programa misionero muy pequeño y también su iglesia local está sufriendo económicamente.

Después de que he estudiado la Biblia por más que 40 años, no encuentro ningún sitio en la Biblia dónde Dios cambia su manera de pensar ni anula lo que Él nos enseña acerca de lo que debemos hacer con el diezmo.  Hombres cambian, pero Dios nunca cambia.  Cualquier iglesia que puede enseñar a sus miembros a diezmar fielmente en la iglesia local, y ellos diezman, tendrá el dinero para hacer lo que es necesario en la iglesia para la gloria de Dios.  Yo me sorprendi cuando descubrí que Dios estableció el sistema de los diezmos para sustentar la operación de Su obra en el día de Abraham, y funciona todavía hoy en día.  Dios honrará a cualquier persona que le honra por medio de hacer lo que Dios nos enseña que hagamos con Su diezmo.

La Ofrenda Voluntaria

El segundo tipo de dar que está enseñando la Biblia es la ofrenda voluntaria.  Esta ofrenda no es dada del 10 por ciento que pertenece a Dios, pero si del noventa por ciento que queda.  La ofrenda voluntaria debe ser dada aparte del diezmo, y es dado para las necesidades especiales que hay en la obra del Señor.  Probablemente el mejor ejemplo de la ofrenda voluntaria se encuentra en Éxodo 35 y 36 cuando ellos se estaban preparando para construír el tabernáculo en el desierto.

No hay una cantidad que requiere la ofrenda voluntaria.  Por lo tanto hay tres cosas que debes considerar cuando estás determinando cuanto vas a dar.  Primero, la cantidad de la necesidad, segundo tu actitud hacía la necesidad, y tercero tu habilidad para dar.  Recuerda que esto no es una parte del diezmo, sino una ofrenda que es dada a Dios con un corazón dispuesto.

La Ofrenda Misionera

Hemos aprendido que el diezmo es el primer 10 por ciento de nuestra ganancia y no nos pertenece, sino que pertenence a Dios.  Debemos separar el diezmo de nuestra porción de ganancia, traerlo a la iglesia y dedicarlo a Dios.  En esta dedicación, el diezmo pierda su identidad y es el dinero de la iglesia.  El diezmo es la manera de Dios para financiar los gastos de la iglesia local.  Hemos aprendido también que la ofrenda voluntaria es para las necesidades especiales que hay en la vida y ministerio de la iglesia.

El tercer tipo de ofrenda que es enseñada en la Biblia es la ofrenda misionera.  Hemos visto lo que son el diezmo y la ofrenda voluntaria.  Ahora vamos a aprender que es la ofrenda misionera.  Básicamente, una ofrenda misionera es una ofrenda recogida de la iglesia para enviar de esta iglesia a alguien que está sirviendo a Dios en otra  parte.  Esta ofrenda tampoco es una parte del diezmo, pero es dada del 90 por ciento de nuestra ganancia.  Para estudiar la ofrenda misionera, vamos a ver I Corintios 16:1-4.

 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.  Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.  Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén.  Y si fuere propio que yo también vaya, irán conmigo. 

Aquí tenemos las instrucciones de la ofrenda misionera.  Cuando yo era un joven me enseñaron que este pasaje estaba hablando acerca del diezmo, y lo creí por muchos años.  Cuando empecé a estudiar estos versículos, el Espíritu Santo me reveló que estos versículos no están enseñando acerca del diezmo, sino de la ofrenda misionera.  Es una ofrendo recogida  de la Iglesia de Corinto que no era usada por la Iglesia de Corinto sino que debe ser enviada de la Iglesia de Corinto a los santos que estan sirviendo a Dios en Jerusalén.  Después que estudié estos versículos descubrí que esos versículos nos revelan el plan de Dios para misiones.

Cuando estudiamos el versículo uno, aprendemos muchas cosas.  Primero, vemos que es una recolección “para los santos.”  Los diezmos no son recogidos por los santos, sino de los santos.  La segunda cosa que vemos es la oración, “haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.”  Nota la palabra ordené.  Pablo no usa la palabra “ordené” como está hablando acerca de  unas instrucciones.  Él usa la palabra ordené con el significado de un sistema o plan.  Él está enseñandónos cuando estaba viajando por Galacia estableciendo iglesias, él también estableció un sistema donde cada iglesia dió para sustentar la obra de misiones.

En la frase, “haced vosotros también.”  Él instruyó  a la Iglesia de Corinto a desarrollar el mismo tipo de programa misionero.  Debemos reconocer que aunque Pablo escribió esta epístola a la Iglesia de Corinto, el Espíritu Santo lo ha puesto en la Biblia para enseñarlo en cada iglesia, también las iglesias hoy en día, deben desarrollar el mismpo sistema de dar a misiones.  Es triste ver tantas iglesias que están ignorando dar a misiones completamente, y muchos de ellos que dan solamente lo hacen para no sentirse culpables.  Ellos cantan, “Ganar a los perdidos a cualquier costo.” Pero no dan ni un centavo a misiones.  Muchas iglesias tienen más énfasis en misiones en el letrero de su iglesia que en sus cultos.

Antes que veamos el versículo dos, debemos decir que la mayoría de nosotros quienes hemos crecido en la Iglesia, crecimos debajo de la influencia de un programa misionero de una denominación.  Si era un Bautista, probablemente creció debajo de la influencia de la Convención de los Bautistas Sur, u otro grupo de Bautistas.  Estos programas misioneros de las denominaciones hurtan la causa de misiones en dos maneras.  Primeramente ellos sacaron la carga de misiones del corazón de la iglesia al local central de la convención.  Yo crecí en una Iglesia Bautista de la convención que sustentaba su programa misionero, pero ya era un adulto cuando vi a un misionero por primera vez.  No puedes tener una carga por la gente que nunca has visto y que nunca has escuchado nada de ellos, como podrias tener carga por la gente que conoces personalmente y con quien tienes correspondencia.

La segunda cosa que un programa misionero de una denominación hace es que ellos enseñan que sustentar a los misioneros es una opción.  Los líderes de las denominaciones sabían que no podían esforzar a sus iglesias y miembros a apoyar en su programa misionero.  Ellos solamente pueden pedir a sus iglesias para sustentarles como misioneros.  Cuando estaban haciendo eso, ellos estaban enseñando a la gente que misiones era una opción y no era un mandato entonces crecimos pensando que sustentar a los  misioneros era una opción y no era un mandato.  Aunque no era un miembro de una iglesia de una denominación, esta filosofía ha influido en las iglesias que son Bautistas Independientes acerca de dando a misiones.  Dios no nos dió una opción que debemos evangelizar el mundo, pero si nos dio un mandato para evangelizar el mundo.

Ahora vamos a ver el versículo dos.  Vamos a ver cuatro cosas acerca del orden de dar a misiones como Pablo enseñó en esas iglesias.

1.  Tiene que estar dando sistemáticamente, “Cada primer día de la semana.”  Aquí vemos que debemos dar seguidamente.  Esto no significa que Dios no lo recibirá si le da el Miércoles en la noche u otro día de la semana.  Les enseña que como nosotros debemos diezmar seguidamente, también debemos dar de nuestra ganancia una ofrenda misionera seguidamente.  La razón dada para esto es, “Para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.”   Cuando estamos dando sistemáticamente a la iglesia, la iglesia tendrá el dinero que necesita cada mes para enviar a los misioneros sin pedir más dinero de la gente.

2.  Todos deben estar involucrados.    “cada uno de vosotros.” Esto significa que cada miembro de la iglesia debe dar a misiones.  Todos están involucrados.  Cada miembro de la iglesia debe dar algo.  Yo sé que la mayoría de los miembros de las iglesias no saben esto, pero cuando estemos parados ante el tribunal de Cristo, veremos que dar a misiones no era una opción sino un mandato.

3.  Cuando se dá a misiones cada persona debe ver como Dios “haya prosperado”  y dar de acuerdo con esto.  No todos pueden dar la misma cantidad; los niños no pueden dar la misma cantidad que sus padres; los pobres no pueden dar la misma cantidad como los ricos, pero todos pueden dar algo.

4.  En los versículos 3 y 4, vemos otra vez el principio que es enseñado por toda la Biblia.  Como el dinero para los misioneros era recogido de la Iglesia de Corinto y enviado de la iglesia a los santos que estaban sirviendo a Dios en Jerusalén, también hoy en día debemos dar nuestra ofrenda misionera a la iglesia local para mandar a los misioneros.  Dios no estableció otra agencia en la Biblia afuera de la iglesia local para llevar acabo la Gran Comisión.

Los Ejemplos de Las Iglesias de Macedonia

En II Corintios 8 y 9, Dios nos dió dos capítulos para enseñar acerca de la Promesa de Fe.  Algunos lo llaman dando por gracia, pero yo prefiero llamarlo la promesa de fe porque está describiendo mejor lo que Dios está enseñándonos en estos dos capítulos.

En II Corintios 8:1-6, Pablo dió el ejemplo de las iglesias en Macedonia de como la Iglesia de Corinto debe dar.  Note en el versículo 1, “Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia;”  Las iglesias de Macedonia incluye la Iglesia de Filipos, la Iglesia de Tesalónica, y la Iglesia de Berea.  Lee estos versículos cuidadosamente y notarás cuatro cosas acerca de cómo dio las iglesias de Macedonia y como Dios les bendijo.

A.  ELLOS DIERON DE SU POBREZA, V.2

“que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.
Los creyentes de Macedonia no pararon de dar a misiones a pesar del hambre que había en toda la tierra.  Cuando los tiempos difíciles vienen, parece que misiones es la primera cosa que la gente quiere dejar de dar.  Esto no era el caso con las Iglesias de Macedonia.  Ellos siguieron dando y mira lo que Dios hizo por ellos.  Nota dos cosas que pasó en el versículo 2.  Dios cambió su “grande prueba de tribulación” a “la abundancia de su gozo.”  Y Él cambió su “profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.”    Las recesiones y hambres en la tierra no afecta la habilidad de Dios para proveer cuando la gente de Dios creen en en sus promesas.

ELLOS ESTABAN DISPUESTOS A DAR MÁS ALLÁ DE SUS FUERZAS. V.3

“Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas.
Mucha gente hoy en día no estan dispuestos a dar lo que pueden dar, ni mencionan dar más de lo que pueden.  Quizás hay alguien que está diciendo, ¿Cómo puede una persona dar más que lo que tiene?  La respuesta es por fe, o dando por medio de la Promesa de Fe.  La Promesa de Fe no es dando de lo que tengo; es dando de las riquezas de Dios.  La Promesa de Fe no es dando de lo que puedo.  Es cuanto puedo confiar en Dios para mí provisión.
Uno de los cuadros en la Palabra de Dios que muestra la Promesa de Fe es la Historia de Ana y Samuel que se encuentra en el primer capítulo de I Samuel.  (Toma tiempo para leer este capítulo cuidadosamente.)  Cuando Dios puso en el corazón de Ana en dar a su hijo a Dios, Ana entendió que no podía hacer esto porque la Biblia dice en I Samuel 1:5 y 6 que “Jehová no le había concedido tener hijos.”  Gracias a Dios, Ana sabía lo que tenía que hacer acerca de algo que no podía hacer.  Ella fue a Dios quien pudo ayudarla.  Ella fue a Dios y dijo: “Dios, no puedo tener un hijo, pero tú puedes darme uno.  Y si me das un varoncito, yo te lo daré.”  Ana estaba dispuesta a hacer algo que ella solita no podía hacer.  La única manera que esto era posible, era que Dios lo hiciera por medio de ella.  Ella estaba dispuesta a dar más allá de sus fuerzas.

C.ELLOS DIERON COMO COMPAÑEROS. Vs. 4

“Pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos.”

Esto es el opuesto de cómo hacemos misiones hoy en día.  Hoy en día el misionero tiene que llamar a los pastores y a las iglesias para poder presentar su carga por misiones.  Aquí en el versículo 4, es la iglesia que está rogando a los misioneros para aceptar su dinero.  ¿Por qué estas iglesias rogarían a los misioneros para aceptar su dinero?  Las Iglesias de Macedonia entendieron que La Gran Comisión no era dado solamente a los misioneros sino a la iglesia local.  Cuando las iglesias de hoy en día entiendan que la sangre de este generación goteará de nuestras manos en el Tribunal de Cristo, nosotros también estaríamos rogando a los misioneros a aceptar nuestro dinero y sacar la sangre de los perdidos de nuestras manos.
Es muy interesante notar en la última parte del versículo 4 que las iglesias querían de los misioneros “concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos.”  El concepto que muchos tienen es que los misioneros deben ministrar a los pecadores, pero en este versículo nos enseña que también deben ministrar a los santos.  Cuando una iglesia ayuda a sustentar a un misionero:  este misionero va y predica a los pecadores, pero también está ministrando a los santos que están sustentándole.  Ellos son compañeros o como la Bibla dice que son colaboradores en el evangelio.

ELLOS PRIMERAMENTE SE DIERON A SI MISMO AL SEÑOR; Y DESPUÉS LES DIERON SUS POSESIONES A SUS COLABORADORES. Vs. 5-6

“Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de la gracia.”

Este es el secreto.  Ellos se dieron primeramente al Señor.  Si Dios te tiene, el tendrá todo lo que tu tienes.  Si Dios no controla tu billetera, Él tampoco controlara tu voluntad.  Cualquier cosa que no está bajo el control de Dios, será tu dios y te controlará.  Tu primeramente debes ponerte en la ofrenda para misiones, pero ¿estás dispuesto a ofrecerte a Dios?  En el versículo 6 aprendemos que las Iglesias de Macedonia dieron tanto a Pablo y a sus compañeros que Pablo usó una parte del dinero para apoyar a Bernabé y quedarse en Corinto y ministrar allí.

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