Pastores en servicio especial, ¿Policías?

Los pastores que se especializan en la “prevención del pecado” errarán el blanco

Vaya. Leí esto del Pastor Steve Brown sobre el peligro de que los pastores se conviertan en policías que sólo toman medidas enérgicas contra el pecado:

Pastores en servicio especial, ¿Policías? Sé que hay mucho más con respeto a ser predicador y pastor que hacer que la gente no peque, pero si llega a estar obsesionado con la prevención del pecado, esto comienza a controlar todo lo que hace y enseña. Muy pronto se convierte en policía y el pecado le es un crimen. Pasa su tiempo tratando de discernir lo que es pecado y lo que no es, enfatiza la “prevención del pecado” enseñando cómo evitar el pecado y permanecer puro, y crea un proceso disciplinario por lo cual el pecado es castigado en el nombre de Cristo y “para el propio bien de ellos.”

La forma en que esto trepó en el ministerio de Steve es descrito por el mismo…y también muestra cómo es que su feo rostro fue conocido en su liderazgo.

Manipule con la culpa.

Se sorprendería con cuán lejos un “¿Cómo pudiste?” o un “¡Después de todo lo que Jesús ha hecho por ti!” llegará si se dice con sinceridad y pasión. Incluso es mejor y más efectivo si puede adjuntar un versículo bíblico.

(La semana pasada escuché sobre un predicador que dijo que el cielo no iba a ser un lugar de felicidad para algunos cristianos: “Cuando vea hacia atrás y vea cuántas oportunidades perdió y cuán a menudo falló cuando pudo haber tenido éxito, será deprimente.” Ahora, eso es desmesurado. Está bien, está bien, manipulé la culpa en el transcurrir de los años, pero por lo menos dejé al cielo en paz. Parece que este predicador no está contento con hacerles miserable la vida a las personas en la tierra. También tiene que estropear el cielo.)

“Anime” con lo que otros han hecho.

Es algo como el gallo que encontró un huevo gigante de águila. Lo empujó hasta el gallinero y dijo, “Damas, no quiero que piensen que me estoy quejando, pero quiero que sepan lo que está haciendo la competencia.”

Cuente historia de héroes de la fe que perseveraron y fueron fieles en lugares difíciles.

“Si ellos pueden hacerlo, ¡Dios te dará la gracia para hacerlo también!” Es muy importante que cuando motive con la biografía no cuente toda la historia. Tiene que dejar de lado el pecado, las dudas y el fracaso. Sólo haga referencia a las victorias.

Use la técnica de la zanahoria y la vara.

Esta es una de las mejores técnicas que existen. La zanahoria es el cielo, y por su puesto, la vara es el infierno. Después que alguien se convierte en cristiano, la cosa del infierno no funciona bien, pero siempre hay Hebreos 12:8 (“Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos”). Simplemente es un asunto de decirle a la congregación que aun cuando no es probable que vayan al infierno por sus pecados, Dios romperá sus piernas si se salen del camino. Palabras que capturan la atención como “cáncer,” “ruina financiera,” y “lepra” ayudan.

Emita el “síganme a mí como yo sigo a Cristo.”

El truco aquí es que nunca le vean sudar. Tiene que verse espiritual, hablar espiritualmente y actuar espiritualmente cuando la gente lo rodee. Si lo atrapan en un momento sin protección, se acabó el engaño. Pero es factible. Pude llevarlo acabo muchos años.

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