El Pecado De No Practicar Misiones O El Pecado De No Evangelizar

Hechos 1:8

En este estudio vamos a ver lo que sucede con una Iglesia que ignora o tiene en poco la enseñanza de misiones en el Nuevo Testamento. Vamos a comparar la Iglesia de Jerusalén y la Iglesia de Antioquía.  Vamos a ver que la Iglesia de Jerusalén tenía bastante potencial, pero no cumplió con sus responsabilidades en cuanto a misiones. Después vamos a ver la Iglesia de Antioquía que no tenía mucho potencial pero se comprometió para obedecer la Gran Comisión y Dios les bendijo grandemente.

En Hechos capítulos 1 al 12 vamos a ver que misiones fue abandonado, pero en Hechos 13 al 21 misiones fue activado. Yo creo que el libro de Hechos debe ser llamado misiones en acción. El propósito de nuestro estudio no es estudiar versículo por versículo como exposición o todos los temas teológicos. El Propósito es simplemente estudiar el tema de misiones en el libro de Hechos.

1. El plan de Dios para la Iglesia.

Este plan no es solamente el plan de la Iglesia de Jerusalén, sino es el plan de Dios para cada Iglesia.
Cualquier Iglesia que no se involucra en llevar a cabo la Gran Comisión no tiene derecho de llamarse una Iglesia Neotestamentaria. Hudson Taylor dijo: “Su último mandato debe ser nuestra primera prioridad.”

Primeramente Jesús les dió a sus discipulos los requisitos para evangelizar y luego les dijo: “quedáos vosotros en la ciudad de Jesrusalén, hasta que seáis investidos del poder desde lo alto” Lucas 24:49. También en Hechos 1:8 el Señor dijo: ”Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo. “
El primer requisito para evangelizar es el poder del Espíritu Santo.
Segundo, el Señor les dió un plan y el plan es: “me seréis testigos.” El Señor está diciendo que cuando ellos estén llenos del poder del Espíritu Santo serán testigos del Señor resucitado.
Tercero, les dijo el lugar donde deberían trabajar. El lugar es en Jerusalén, toda Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra.
El versículo no dice que primeramente debemos evangelizar Jerusalén y luego toda Judea y luego Samaria y entonces hasta lo ultimo de la tierra.  Enseña que debemos evangelizar todos los lugares al mismo tiempo. Nuestra Jerusalén es nuestra localidad, la Biblia dice que debemos evangelizar nuestro Jerusalén y al mismo tiempo hasta lo último de la tierra. La Iglesia debe preparar líderes que puedan llevar el evangelio a otros lugares. No es bíblico esperar hasta que evangelizemos nuestra localidad y después llevar la Palabra a otros lugares, debemos hacerlo al mismo tiempo.

2. La preparación de Dios para su Iglesia.

En Hechos 2 encontramos que Dios prepara su Iglesia por medio del poder del Espíritu Santo. Muchos hoy en día están esperando otro Pentecostés; pero no necesitamos otro Pentecontés. Solamente necesitamos entender lo que pasó en el día de Pentecostés y aplicarlo a nuestras vidas y a nuestra Iglesias. En el día de Pentecostés, Dios dió el poder del Espíritu Santo a la Iglesia y la preparó para llevar a cabo su plan revelado en Hechos 1:8. En Hechos 2 los discípulos fueron llenados con el poder del Espíritu Santo.

Cuando los discípulos fueron llenos con el poder del Espíritu Santo, tres cosas sucedieron: Primeramente, ellos abrieron y expusieron las Sagradas Escrituras. Por primera vez, Pedro abrió el Antiguo Testamento y expuso Salmo 16. En Hechos 2:25-28, Pedro leyó el Salmo 16 y en los versículos 29 al 36 los expuso.
La segunda cosa que sucedió es que después que Pedro expuso las Escrituras,  exaltó y magnificó al Salvador. En Hechos 2:22-24 y otra vez en versículos 29-36 Pedro exaltó al Señor Jesucristo y en el versículo 36 dijo: “que a éste Jesús a quien vosotros crucificastéis, Dios le hecho Señor y Cristo.
La Tercera cosa que Pedro hizo es llevarles a tomar una desición por Cristo. Versículo 37 dice: “varones hermanos ¿qué haremos?”.  El Espíritu Santo convenció a los judíos de sus pecados y de su naturaleza pecaminosa y tenían que tomar una desición. El Espíritu Santo todavía esta convenciendo a los hombres de sus pecados, Dios no ha cambiado. Dios todavía llama a los hombres para predicar su Palabra e investirles del poder del Espíritu Santo. El Misionero debe ser investido con el poder del Espíritu Santo, exponer las Sagradas Escrituras y exaltar al Salvador. Después el Espíritu Santo de Dios puede convencer a los hombres de sus pecados y ellos pueden clamar como el carcelero de Filipos que dijo: “¿qué debo hacer para ser salvo?” Hechos 16:30. Eso es el plan de Dios y su plan funciona en Perú y en cualquier otro lugar porque todo ser humano es pecador y Cristo es el Salvador del mundo.

3.  Los Problemas que Dios Tiene con La Iglesia

Vamos a comenzar con Hechos 3 en cuanto a los problemas de la Iglesia.  Dios tenía un problema con la Iglesia Primitiva y ha tenido problemas con cada iglesia desde aquel tiempo.  Vamos a ver tres problemas que Dios tenía con la Iglesia de Jerusalén.

Primero la Iglesia de Jerusalén tenía problemas con milagros.  Quisiera aclarar que Dios puede hacer milagros todavía.  Nuestro Dios es un Dios de milagros.  El problema es que esa iglesia enfatizó milagros más que misiones.  En Hechos 3:1-10 encontramos la curación de un cojo.  En Hechos 4:5-22 encontramos Pedro y Juan testificando con denuedo y gran poder del Espíritu Santo.  Ellos fueron perseguidos pero continuaron en el ministerio de la predicación.  Pedro y Juan fueron encarcelados y en Hechos 5:17-20, Dios hizo un milagro y el Angel del Señor abrió las puertas de la carcel.  La Iglesia de Jerusalén estaba orando por ellos.  En Hechos 5:12-16 todos venían a la Iglesia de Jerusalén trayendo enfermos y los apostoles hacían muchos milagros y señales.

La Iglesia de Jerusalén no solamente enfatizó milagros pero vemos que también enfatizó el dinero.  Muchas iglesias hoy en día tienen discusiones sobre el dinero.  Los hermanos de esa iglesia tenían en común todas  las cosas.  Hechos 2:44-45.  También en Hechos 4:34-37  los hermanos no tenían ninguna necesidad porque todos vendieron sus casas y terrenos y trajeron el dinero a los apostoles.  El dinero fue repartido a cado uno según su necesidad.  Incluso Bernabé vendió una heredad y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.  Ellos tenían mucho dinero.  También en Hechos 5 vemos que Ananías y Safira vendieron una heredad y trajeron solo una parte del dinero que pusieron a los pies de los apóstoles.  Ellos mintieron al Espíritu Santo y fueron castigados por su pecado.  Pero lo que quiero enfatizar es que durante ese tiempo la Iglesia tenía mucho dinero.

La Iglesia de Jerusalén no solamente enfatizó milagros y dinero pero también enfatizó multitudes.  Encontramos cuatro veces en los primeros capítulos del libro de Hechos que la Iglesia de Jerusalén creció.  Primero en Hechos 1:15 la Iglesia tenía aproximadamente 120 personas presentes.  Después en Hechos 2:41 ellos bautizaron alrededor de 3 mil personas.  Después en Hechos 4:4 el número de los varones llegó a 5 mil; y después en Hechos 6:2 no hay numeros, dice simplemente la multitud.

La Iglesia de Jerusalén tenía todo lo necesario para reproducirse en otros lugares y hasta lo último de la tierra.  Esta Iglesia hubiera esperado en Jerusalén solamente hasta el día de Pentecostés (Lucas 24:49; Hechos 1:4-8).  Lucas 24:49 dice: “quedáos vosotros en la ciudad de Jerusalén,  hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”.  Según este versículo los discípulos tenían que quedarse en Jerusalen hasta que sean investidos de poder del Espíritu Santo.  El Espíritu Santo vino para investirles de poder en Hechos 2 que es el día de Pentecostés.  Hechos 1:4 dice: “No se fueron de Jerusalén, sino que esperaron la promesa del Padre.”  Esta promesa sucedió  en el día de Pentecostés en Hechos 2.  En Hechos 2 los discipulos fueron investidos de poder desde lo alto y según Hechos 1:8 deben ser testigos no solamente en Jerusalén pero también en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.  Los discípulos tenían toda la autoridad para esperar en Jerusalén solamente hasta el día de Pentecostés en Hechos 2, pero todavía estaban en Jerusalén hasta Hechos 8 aproximadamente 10 años después.  Después del día de Pentecostés los discipulos hubieran salido de Jerusalén y hubieran ido hasta lo último de la tierra empezando Iglesias.

La Iglesia de Jerusalén tenía todos los recursos necesarios para empezar mas iglesias. Ellos tenían el poder del Espíritu Santo, dinero suficiente, líderes preparados y una multitud de hombres que llegó a cinco mil en Hechos 4:4.  En Hechos 2:41, 42 encontramos que la iglesia de Jerusalén tenía practicamente todo.   Ellos tenían muchos creyentes nuevos, bautismos, membresia, discipulado, comunión unos con otros, la Cena del Señor y oraciones.  Esta iglesia obviamente tenía la sana doctrina y solamente faltaba misiones para alcanzar hasta lo último de la tierra.

Les dije que la Iglesia de Jerusalén tenían problemas con milagros, dinero, y multitudes y quisiera aclararlo.  Obviamente milagros, dinero, y multitudes no es pecado.  Incluso eso es lo que queremos en nuestras iglesias.  El problema y pecado es que ellos no cumplieron con su comisión que fue dada en Hechos 1:8.  Todo su ministerio era localizado en Jerusalén (Hechos 4:16; 5:16; 5:28).  En vez de llevar el evangelio a todo Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra, la Iglesia de Jerusalén gastó su tiempo, energia, y dinero solamente en Jerusalén.  Ellos enfatizaron milagros, dinero, y multitudes en Jerusalén cuando todo el mundo estaba rumbo al infierno sin el evangelio.  Muchas iglesias tienen el mismo problema hoy en día.  Estan usando todos sus recursos para su propia comunidad.

4.  La Persecución de la Iglesia

Dios usa la persecución para purificar su iglesia y empujarla a llevar el evangelio a toda persona.  Dios también usa la persecución para avivar y despertar su iglesia a su responsibilidad con un mundo perdido.  Dios usó la persecución para empujar a la iglesia primitiva fuera de los confines de Jerusalén.

En Hechos 6 la iglesia tenía un problema porque había discusiones y murmuraciones en cuanto al cuidado de las viudas.  Primeramente es la responsibilidad de la familia de cuidar a las viudas (ITimoteo 5:4-5).  La iglesia usó la mayoría de su dinero para cuidar a las viudas.  No es pecado ayudar a las viudas de la iglesia; sin embargo, debemos usar la mayoría de nuestros recursos para propagar el evangelio.  Si la iglesia de Jerusalén estaba cumpliendo con la comisión dada en Hechos 1:8, no hubiera tenido dinero suficiente para quejar en cuanto al cuidado de las viudas.  Muchas iglesias hoy en día tienen problemas y discusiones y la mayoría del tiempo es por el dinero.  Si las iglesias usan su dinero para propogar el evangelio, no tendrían tantos problemas y discusiones.  Si los hermanos de la iglesia están discutiendo en cuanto al uso del dinero, es normalmente cierto que ellos no están dando a misiones.  Si la iglesia quiere ayudar a los pobres está bien pero la mayoría de todos nuestros recursos y esfuerzos deben ser usados para cumplir la gran comisión.

Ahora veamos la persecución de la Iglesia de Jerusalén.  Primeramente encontramos la historia de Esteban en Hechos 7.  Esteban fue un hombre que tenía mucho potencial.  Esteban fue lleno del Espíritu Santo y de sabiduría y tenía un buen testimonio.  Él predicó un poderoso sermon  en Hechos 7 y lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios cuando estaba predicando.  Los oyentes de Jerusalén se enojaron y no querían escucharle y echandole fuera de la ciudad, le apedrearon (Hechos 7:58).

Después de la muerte de Esteban en Hechos 7:58, Saulo empezó una gran persecución contra la Iglesia que estaba en Jerusalén (Hechos 8:1).  Hechos 7:58, “Los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.”  Hechos 8:3, “Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.”  Parece que Dios mismo envió esa gran persecución para despertar a la iglesia y empujarla afuera de Jerusalén.  Hechos 8:1, “Saulo consentía en su muerte.  En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.”   Quisiera enfatizar que la Iglesia todavía estaba en Jerusalén.  Dios les dijo en Hechos 1:8 que serán testigos no solamente en Jerusalén, pero en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.  Es muy interesante que Dios usó la persecución para enviarles por las tierras de Judea y de Samaria.  Ellos hubieran obedecido la comisión que fue dada en Hechos 1:8.  Dios puede usar persecuciónes para esparcirnos hasta lo último de la tierra.  La Gran Comisión no es una sugerencia u opción sino un mandato dado por Dios.

5.  El Avance de La Iglesia

Después que el Señor Jesucristo empujó a la iglesia afuera de Jerusalén, vemos que Dios la reprodujo en todos los lugares.  Dios usó la persecución para empujar y enviar la Iglesia afuera de los confines de Jerusalén.  Ahora veamos lo que pasó con la Iglesia de Jerusalén después de la persecución.

Primeramente la Palabra de Dios fue anunciada a los campos blancos o a los otros lugares.  En Hechos 8:4 la Biblia dice, “Los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.”  Dios quería que su Palabra sea predicada por todas partes (Mateo 24:14).  Si un hombre es llamado a predicar la Palabra de Dios, predicaría a pesar de las circunstancias de la persecución.  Esos hombres estaban huyendo por causa de la persecución y al mismo tiempo anunciaban las buenas nuevas del evangelio.

La segunda cosa que sucedió después que el Señor envió a la iglesia afuera de Jerusalén es la salvación de los pecadores de otros lugares.  Muchas personas fueron salvas de otros lugares cuando los cristianos salieron de Jerusalén.  En Hechos 8:5 Felipe, quien fue uno de los 7 hombres escogidos en Hechos 6, descendió a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo y Dios le dió un avivamiento.

Es interesante en Hechos 8:26 que mientras Felipe estaba en Samaría, el angel del Señor le dijo que descienda a Gaza el cual es desierto.  Aquí encontramos que el Espíritu Santo habla a un hombre por primera vez desde Pentecostés.  La Iglesia de Jerusalén ignoró las ultimas palabras de nuestro Señor en Hechos 1:8 y estaban muy cómodos y satisfechos en Jerusalén con sus milagros, multitudes, y dinero y por eso Dios no les habló.  Una vez que la iglesia salió de Jerusalén, recién el Señor les habla.  Es interesante que Felipe no se quedó en Samaria cuando el Señor le dijo que debía salir.  Felipe aprendió la lección de la persecución.

Para mí los eventos en Hechos 8-10 son interesantes y muy bonitos. En la úlitma parte del capítulo 8, Felipe obedeció al Señor y el Etíope Eunuco fue salvo.  Felipe le ganó para Cristo.  Después en capítulo 9 Saulo de Tarso fue salvo y Dios le llamó a predicar.  Es un milagro como el Señor cambió la vida de Saulo de Tarso porque él era un perseguidor de la Iglesia de Jesucristo.  Él era un enemigo de la Iglesia de Jesucristo y quería destruirla. Si Dios podía cambiar la vida de un pecador como Saulo de Tarso y usarle como un predicador y misionero del evangelio, también puede cambiar a cualquier persona.  Dios usó a Saulo de Tarso para perseguir la igesia para despertarla y empujarla afuera de Jerusalén.  Después Dios le salvó en Hechos 9 y le dió un nombre nuevo, Pablo; y le usó para llevar el evangelio hasta lo último de la tierra.  En Hechos 10 otra vez Dios estuvo salvando a los pecadores.  Esta vez en Hechos 10 Dios salvó a Cornelio y a su familia quienes eran Gentiles.  Por fin la Iglesia de Jesucristo estaba llevando acabo la Gran Comisión a toda criatura.

La salvación del Etíope Eunuco (Hechos 8), Saulo de Tarso (Hechos 9), y Cornelio (Hechos 10) es una prueba que Cristo murió por todos y Dios quiere que todos los hombres sean salvos.  Estas tres personas representan los tres grupos étnicos o las tres razas principales de los seres humanas.  “Dios no hace acepción de personas.” (Hechos 10:34).  También encontramos los tres grupos étnicos o las tres razas principales en los hijos de Noé.  Los hijos de Noé se llaman Sem, Cam, y Jafet.  Cuando el Señor salvó a Etíope Eunuco, Él salvó a uno de la descendientes de Cam.  Cuando el Señor salvó a Saulo de Tarso, Él salvó uno de la descendientes de Sem.  Cuando el Señor salvó a Cornelio, Él salvó uno de la descendientes de Jafet.  Ellos fueron salvos por la gracia de Dios y volvieron a su propia gente para predicarles a Cristo.

Ahora vamos a ver el tercer evento en cuanto al avance de la iglesia después que salió de Jerusalén.  En Hechos 11:19-21 vemos otro grupo de discipulos que habían salido de Jerusalén a causa de la persecución.  Ellos viajaron a Antioquía, “anunciando el evangelio del Señor Jesús y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor,” Hechos 11:21.  Cuando la iglesia salió de Jerusalén no solamente la Palabra fue anunciado y los pecadores fueron salvos, pero también más iglesias fueron empezadas.  Según las escrituras y la historia la Iglesia de Antioquía nació en aquel tiempo.  Iglesias verdaderas primeramente nacen y después se organizan.  Tienen que nacer primero porque son organismos vivos.

En Hechos 11:27-30 la Iglesia de Antioquía compartió sus riquezas.  Dios bendijó grandamente la Iglesia de Antioquía.  En Hechos 11:28 la Biblia dice que “vendría un gran hambre en toda la tierra habitada.”  Toda la tierra significa que había gran hambre en todo el mundo.  Versículo 29 dice, “Los discipulos, cada uno conforme a lo que tenían, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea.”  La ciudad de Jerusalén se ubica en la region de Judea.  Parece que la Iglesia de Antioquía envió socorro a los hermanos de la Iglesia de Jerusalén.  Si había una gran hambre en toda la tierra habitada ¿por qué la Iglesia de Antioquía tenía dinero? y ¿porque lo envió especificamente a Judea?.  La Iglesia de Antioquía tenía recursos porque estaba enviando ofrendas misioneras para ayudar a los otros hermanos de Judea.  La Biblia dice que envió su socorro  especificamente a Judea porque Judea no lo tenía.  La Iglesia de Jerusalén no tenía recursos porque no era una iglesia misionera por lo tanto Dios no la bendijó.

Parece que los hermanos de Samaria, los de Etíopia, y los de la casa de Cornelio tenían recursos porque la Biblia no habla acerca de su necesidad.  Eso significa que ellos cumplieron con sus deberes en cuanto a La Gran Comisión.  Parece que Dios cuidó la Iglesia de Antioquía, los hermanos de Samaria, los hermanos de Etíopia, y la casa de Cornelio durante la gran hambre porque cumplieron con la Gran Comisión.  La Iglesia de Jerusalén estaba muy bien economicamente en Hechos 6.  Ellos tenían mucho dinero.  Aproximadamente 8 años antes, la Iglesia de Jerusalén tenía muchos recursos y bendiciones en Hechos 6, después Dios cortó sus recursos porque no evangelizaron afuera de Jerusalén.

La Iglesia principal era la Iglesia de Jerusalén pero ahora es la Iglesia de Antioquía.  La gran Iglesia de Jerusalén que tenía muchas oportunidades para evangelizar al mundo llega a ser la iglesia olvidada porque no obedeció la Gran Comisión.

La quinta cosa y la última cosa que vamos a ver se encuentra en Hechos 13:1-4.  Aquí en este pasaje los obreros fueron enviados al campo misionero.  Aquí los primeros misioneros fueron enviados de la Iglesia local.  La comisión fue dada en Hechos 1:8 y recién la iglesia envia sus misioneros en Hechos 13 aproximadamente 11 años después.  Esos misioneros fueron enviados de la Iglesia de Antioquía.  Parece que la Iglesia de Jerusalén no envió ningun misionero.  Tampoco el Espíritu Santo habló con la Iglesia de Jerusalén después de Pentecostés.  Pero ahora el Espíritu Santo habla con la Iglesia de Antioquía en Hechos 13:1-4 y les da una oportunidad para llevar acabo la Gran Comisión.  La Iglesia de Antioquía envió a Bernabe y a Pablo al campo misionero.  No encontramos versículos que dicen que la Iglesia de Jerusalén envió misioneros o una ofrenda misionera.  Debemos examinar nuestra iglesia para ver si es como la Iglesia de Antioquía o de la Iglesia de Jerusalén.  La Iglesia de Antioquía enfatizó misiones y la Iglesia de Jerusalén enfatizó sus milagros, multitudes, y dinero.  La Iglesia de Jerusalén enfatizó cosas secundarias y temporales.

 

 

 

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