Poder del Espíritu Santo “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.” Lucas 24:49
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8“Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.” Hechos 4:33

I. La falta de hoy en día.

El Espíritu Santo está faltando en las iglesias de hoy en día tanto como hace falta agua en una sequía. Muchas de nuestras iglesias están contentas con lo que tienen, y no hay miembros que muestren el poder del Espíritu Santo en sus vidas. El divorcio ha llegado a ser común, se burlan de la virginidad antes del matrimonio, y nos hemos llegado a acostumbrar con la norma de pecado que hay en nuestras iglesias. Sin duda alguna, necesitamos gente quienes serán un ejemplo andante de lo que el Espíritu Santo puede hacer por medio de la vida de una persona entregada a él.

II. El Problema La falta del poder de Dios.

La razón que hoy en día no podemos mantenernos santos en un mundo malvado y pecaminoso es que no conocemos ni experimentamos el poder y la llenura del Espíritu Santo. La razón por la cual nuestros recién convertidos se terminan yendo a sectas como los Pentecostales y otros, es que no creen ver la llenura del Espíritu Santo en nuestras iglesias, pero en los otros sí.

El problema dentro de nuestras iglesias, no es entrenamiento ni discipulado ni ninguna otra cosa. El problema que tenemos es que no hay pecadores cayendo a los pies de Jesús pidiendo arrepentimiento. No hay gente que están mal con Dios que caen de rodillas y arreglan de verdad la vida que ha estado viviendo. Lo que nos falta hoy en día no es entretenimiento ni tampoco entrenamiento,

más bien es la llenura o el poder del Espíritu Santo. No es falta de repartir los folletos, ni la falta de mejores programas. Nada de esto sirve si no hay la llenura del Espíritu Santo en nuestras vidas para que la gente se pueda dar cuenta que sí hay una diferencia. Por esto es que no vemos grandes avivamientos ni gente arreglando sus vidas con Dios.

La verdad que es tan bello acerca de un avivamiento es el hecho de que por el pecado a nuestro alrededor, se hace más visible y real cuando la gente ven la diferencia que Dios hace en las personas. Han pasado años y nuestra gente todavía no ha llegado a ver un avivamiento que ha sucedido por el hecho de que la gente estaba llenos del Espíritu Santo.

“Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera. Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada! El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó.” II Reyes 6:1-7

Nosotros como obreros Cristianos somos como este joven, pero la única diferencia es que nosotros seguimos procurando darle al árbol sin la cabeza del hacha. Parece ilógico, pero es lo mismo cuando nosotros procuramos hacer la obra de Dios sin el poder y la llenura que el mismo nos prometió. Este joven no siguió procurando cortar el árbol, pero dejo de trabajar y fue a buscar lo que se le había perdido. Nosotros estamos procurando que crezcan nuestras iglesias con promociones, trabajo duro, y varias otras cosas, pero ninguna de estas cosas vale la pena si no estás lleno del Espíritu Santo de Dios. Es triste decirlo pero hoy en día estamos procurando hacer el trabajo de Dios con el palo del conocimiento pero sin la cabeza del poder de Dios.

III. Nuestra falta de poder al contraste de las promesas de Jesucristo.

Creyentes que no están llenos del Espíritu Santo son como luces bajo almudes, o sal que no está salada. Mateo 5:13-16.

Jesús nunca quiso que nosotros tuviéramos una vida sin frutos. Juan 15 Debemos tener la llenura del Espíritu Santo para poder ganar almas. Jesús es el que te da ese poder. Hechos 2:32-33.

Lucas 10:1-12 Jesús mandó a 70 hombres a que predicasen la palabra, y era de tanta importancia lo que ellos iban a decir, que Jesús les mandó que si la gente de ese pueblo no quería escuchar, que debían de sacudir el polvo de sus pies. Y la palabra era tan impactante que ellos mismos se sorprendieron. Lucas 10:17-19. Pero lo más sorprendente de esta gente, es que eran 70 hombres recién convertidos. ¿Crees que Jesús daría poder y promesas tan hermosas a ellos, pero que nos dejaría a nosotros, o a los creyentes de hoy en día sin poder?

Aquí vemos otra promesa hermosa de Jesús. Juan 7:37-38, aquí está hablando del Espíritu Santo, Jesús no estuvo hablando con cisternas o agua estancada, si nosotros estamos en esta condición, entonces estamos faltando algo de lo que Jesucristo nos prometió.
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” Juan 14:12 aquí encontramos otra promesa, nos promete que nosotros podemos hacer más de lo que hizo Cristo porque Él hizo todo, de la misma manera que nosotros debemos de hacer las cosas, por medio del poder del Espíritu Santo. Lo interesante de todo es que nosotros podemos hacer más, y la razón es que el tuvo un ministerio de nada mas 3 años y medio, mientras nosotros tenemos nuestra vida por delante para poder servirle de todo corazón por medio del poder del Espíritu Santo.

Claro que Jesús aquí no quiso decir que nosotros podríamos hacer más que él en cuanto a su obra redentora. Jamás podríamos hacer lo que él hizo en la cruz por los pecados del mundo, ni nada por el estilo, porque esto solo lo podía hacer Dios mismo. Y para la gente quienes creen que esta promesa era nada más para los discípulos están equivocados, porque la Biblia misma dice allí, que es para aquel quien cree en él. Esto tampoco está hablando de milagros como hacer a las personas hablar, caminar, etc.

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15:5 aquí encontramos que si no estamos llevando fruto, entonces estamos faltando lo que Jesús nos había prometido, y no tenemos la bendición que tendríamos por vivir en Cristo. “y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas. He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Lucas 24:46-49 Aquí encontramos que el evangelio debería de ser predicado por todo lados, pero Cristo no quería a que ellos procuraran hacerlo con su propia fuerza, sino les dijo que dependieran del poder del Espíritu Santo para poder llevar el evangelio. Era una tarea grande que tenían que cumplir, era prácticamente imposible de hacer. Pero con todo Jesús les dijo que debían de tener paciencia y esperar hasta que tuvieran el poder o la llenura del Espíritu Santo para recién empezar a testificar.

“Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.” Hechos 1:4-5 Aquí encontramos la misma cosa, y después lo recalca en Hechos 1:8. “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Algo interesante es que las palabras que encontramos en este versículo son las últimas palabras que Jesús hablo y el sabia que iban a ser sus últimas palabras. Y en su opinión era tan importante que decidió hablar de la llenura del Espíritu Santo. Lo que nos está tratando de decir es que nos llenemos de su poder antes de procurar hacer cualquier cosa. Jesús promete el poder del Espíritu Santo a todos los que están llevando el evangelio o la Gran Comisión también. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;” Mateo 28:19 Esta promesa no solo fue para los doce, sino que también fue para cualquier en todo el mundo que esté llevando el evangelio.

De Seguro que él estará con su gente, ¿pero para qué? ¿Estará con su gente solo para consolarlos? Si estará para consolarlos pero eso no es la cosa principal por lo cual Él está en y con nosotros, la razón principal por la cual está en nosotros es para poder cumplir la Gran Comisión (llevar el evangelio de Dios a todo el mundo). Estará con nosotros por medio del Espíritu Santo. Qué pena que Dios nos haya prometido una vida tan llena y con tanto poder pero nosotros estamos viviendo una vida de mediocridad, sin el poder que Él mismo nos prometió. Debemos tener una sed incurable de sentir, experimentar, y utilizar el poder de Dios en nuestras vidas para su honra y para su gloria. Isaías 44:3.

IV. La diferencia entre el Cristianismo moderno y lo apostólico.

El cristianismo no es un cristianismo completo o verdadero si uno no experimenta la paz de Dios, y si no trae otras personas a Él. Todo lo que hay y todo lo que se hace en la iglesia está basada en una cosa. La Iglesia Bautista es una iglesia Novo Testamentario, por lo tanto está basada en el Nuevo Testamento. Si una doctrina eclesiástica no está de acuerdo con lo que dice la Biblia en el Nuevo Testamento entonces está mal. Nosotros debemos demostrar en este Siglo XX que es posible vivir teniendo el mismo poder que tenían los discípulos en el Nuevo Testamento. Las personas quienes no creen en las doctrinas básicas de la Palabra de Dios están mal (La deidad de Cristo, el nacimiento virginal, la autoridad de la Palabra de Dios, salvación por la sangre de Cristo etc.) pero es igual de malo decir que creemos, pero no vivimos bajo el mismo poder ni tampoco tenemos los mismos resultados que tenían la gente en el Nuevo Testamento.

¿Qué pasó en el Día de Pentecostés? Hechos 1:14 Todos estaban unánimes en la oración Hechos 2:6. Ellos tenían grandes resultados, tenían gente escuchando con deseos de hacer y escuchar de la Palabra de Dios, y nosotros tenemos el problema de tener iglesias vacías. “Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” Hechos 2:37 ¿Será que nos falta la llenura del Espíritu Santo? “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.” Hechos 2:41 aquí encontramos a tres mil personas aceptando a Cristo, bautizándose y añadiéndose a la iglesia, mientras nosotros estamos luchando por tener una persona que acepte a Cristo en el transcurso de un año. Si no hay fruto, es porque no hay llenura del Espíritu Santo. Aunque números no siempre demuestran fruto Noé era pregonero de justicia, predicó por 120 años con un gran total de ocho personas que asistían. Pero sí habrá fruto de algún tipo si hay la llenura del Espíritu Santo.
Vamos a ver el ministerio de varias personas en la Biblia, donde se ve fruto porque hay llenura del Espíritu Santo.

Pedro y Juan —- Hechos 3:1-11

1) Hombre cojo fuera del templo sanado.
2) Predicando en las calles y sinagogas con gran poder la Palabra de Dios.
3) Encarcelados y azotados pero seguían predicando el evangelio en Jerusalén.
4) Los líderes asombrados de su denuedo porque eran gente sin letra y del vulgo.
5) Orando con los creyentes hasta que tembló el lugar y todos fueron llenos del Espíritu Santo.
6) Bajo persecución pero con todo había un avivamiento.
7) Miles aceptando a Cristo bajo su predicación.

Felipe — Hechos 8:5-8
Allí mientras Felipe hablaba la gente quedaban atónitos, por lo que hablaba, y lo que hacía por medio del poder del Espíritu Santo.

Esteban —- Hechos 7:51

Muriendo pero predicando, aunque se hubiera podido callar decidió no hacerlo, en vez de eso predicó con el poder del Espíritu Santo, y aun con tantos problemas que tal las recompensas de poder mirar hacia arriba al estar por morir y poder ver a Cristo a la diestra del Padre. Pero la única manera, y con el único poder con el cual podía seguir predicando el evangelio, era con el poder del Espíritu Santo.

Debemos querer cambiar y ayudar al Perú como Pablo ayudó al Imperio Romano. ¿Estamos mostrando nosotros el mismo poder que mostraba Pablo porque somos llenos del Espíritu Santo? Filipenses 4:13 Aquí nos damos cuenta de que Pablo era un hombre que estaba muy seguro y confiado de su capacidad y del poder que tenia por medio del Espíritu Santo. El estaba seguro de sí mismo aun cuando estaba ante el trono. Romanos 15:29 ¿Estamos nosotros tan seguros de estar llenos del poder del Espíritu Santo? Pablo estaba muy seguro de la victoria, y no temía las cosas que podrían sucederle. II Corintios 2:14 Encontramos a una esclava que decía la suerte, y Pablo hecho al demonio fuera de ella con poder sin ningún problema. Encontramos la influencia de Pablo en la vida de Onésimo. Encontramos también al rey Agripa diciéndole que casi le persuade a ser cristiano. ¿Pero porque llevaban tanta autoridad las palabras que él hablaba? La única respuesta es que él tenía la llenura del Espíritu Santo.

Debemos desear y ansiar tener el poder y la llenura del Espíritu Santo, sin importar el tiempo que pases en oración hasta obtenerlo, o las lagrimas que tengas que derramar. Haz todo lo que sea necesario para recibir el poder y la llenura del Espíritu Santo. En el mundo de hoy encontramos muchas sectas y otras religiones, la razón principal por la que hay gente que siguen las otras religiones y sectas, es porque no ven poder y autoridad en lo que nosotros hacemos y decimos. ¡Que vergüenza para nuestras iglesias, y los miembros que pertenecen a ella!

V. La diferencia entre gente del pasado con nosotros.

Escuchamos de los grandes avivamientos de hace tiempos atrás, y no logramos comprender porque nuestro país hoy en día no puede experimentar lo mismo, nos preguntamos si serán las diferencias en los tiempos o si el problema será la falta de grandes oradores como los que habían hace tiempo atrás. Yo se que ese no es el problema, la razón principal es que no hay gente dispuestos a hacer lo necesario para ser llenos del Espíritu Santo. Ahora vamos a ver los testimonios de algunos de estos hombres que trastornaron el mundo solo pocos años antes de nuestra existencia.

A. David Brainard

David Brainard pasaba hasta 24 horas orando en la nieve, diciéndole a Dios que no se iba a parar hasta que fuera lleno del Espíritu Santo. ¿Porque nosotros no podemos tener la misma actitud de estar dispuestos a hacer cualquier cosa que sea necesaria para obtener su llenura?

B. Carlos Finney

Carlos Finney fue a una fabrica, y empezó a hablar a la gente acerca de Dios, el jefe salió, y mandó a todos a reunirse en el salón principal, ellos cerraron las puertas y allí mismo tuvieron un avivamiento. Eso se llama poder del Espíritu Santo. ¡¡¡Que se vea en nuestras vidas este mismo poder!!!

VI. Los creyentes de hoy en día son como algunos de la Biblia que no tenían el poder de Dios en su vida.

A. Jacob. Génesis 32

Aquí encontramos a Jacob que no se atrevía a acercarse a su hermano para hablarle hasta que había recibido el poder de Dios, y después de luchar con el ángel etc. Él sabía que no había de entrar a una cosa tan importante como lo que iba a hacer sin el poder de Dios. ¿Cuántas veces nosotros nos acercamos a algo importante sin consultar con el Espíritu Santo y sin preguntarle que debemos de hacer y ni le pedimos su dirección?

B. Lot

También encontramos a Lot en la Biblia, que es como algunos de los creyentes de hoy en día, él va donde sus yernos para decirles que salgan de allí porque Dios iba a destruir la ciudad, pero ellos se burlaron de Él y pensaron, ¿qué va a saber éste de Dios, acaso es creyente? Cuántos de nosotros tenemos ese mismo testimonio en nuestra casa y en nuestro barrio, nadie sabe que somos creyentes de verdad. Los yernos de Lot murieron porque no creyeron, ¿de quién habrá sido la culpa? es que Lot nunca demostró el poder de Dios por medio de su vida antes de hablar con sus yernos.

C. Sansón

Sansón también tuvo el poder y la llenura del Espíritu Santo, hasta que un día decidió echar su cabeza en el regazo de Dalila, entonces se paró y dice la Biblia, que deseó que el poder de Dios no se hubiera apartado de él. ¿Cuántas veces en nuestras vidas volvemos a Dios nada más cuando necesitamos algo de Él porque estamos en graves problemas? Debemos vivir con el poder del Espíritu Santo, no solamente buscarlo cuando nos conviene como lo hizo Sansón.

D. Los Discípulos.

Marcos 9:14-29 Aquí encontramos que hasta los discípulos perdieron el poder de Dios en sus vidas, entonces vino Jesucristo mismo y sanó a esa persona. Por la falta de el poder y de la fe de los apóstoles, la gente empezaron a dudar del poder de Jesucristo, allí le dice si puedes entonces hazlo. Nos debemos de avergonzar de nuestra falta del poder del Espíritu Santo. Cuantas veces por nuestra falta de poder, la gente empieza a dudar del Dios de nuestra iglesia, seamos gente que está lleno del poder del Espíritu Santo de Dios.

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