Desarrollando a un líder durante una tensión. Dios toma nuestra fidelidad firme para crear grandes movimientos.

Esta semana estuve tomando café con un muchacho que recién se había graduado del seminario y que quería saber cómo podía prepararse para estar en el ministerio y convertirse en un mejor líder. Él podía sentir la tensión entre los dones crudos y las ambiciones que Dios le había dado para liderar y cómo debería refinarlos. El descarrilamiento de muchos líderes jóvenes es la impaciencia, una demanda prematura para tomar las riendas antes que el carácter o los dones estén listos. Al mismo tiempo fui animado por este muchacho porque es la misma tensión que he visto en muchos líderes jóvenes y que yo mismo sentí. Agárrese bien, aquellos dones pueden ser poderosos.

¿Entonces cómo desarrolla y hace crecer a un líder durante esa tensión? Estas son algunas cosas que compartí con él.

Aprenda a amar a la gente realmente

D. L. Moody dijo, “La obra de Dios no se puede hacer sin amor,” esto incluye liderazgo. Es fácil pasar por alto esto. Es fácil que se engañe a sí mismo aquí. Se puede apasionar con la idea de amar a la gente o incluso tener una tremenda teología de lo que significa amar a la gente, pero de hecho eso no es amar a la gente.

Debe amar a la gente a fin de liderarlos (Juan 21:17). Podría arreglárselas por un tiempo basándose en su habilidad o personalidad, pero los líderes que duran tienen un profundo amor por las personas que conducen. Al amar a la gente fielmente, Dios cultiva un corazón de empatía en usted, una mente que ve claramente las necesidades de la gente, y el ánimo para actuar en nombre de ellos.

Sea valiente con respecto a iniciar una conversación

Es un paso increíblemente práctico, pero estar dispuesto y poder alcanzar a nuevas personas y hacer conexiones es crítico para su liderazgo. Mucho del ministerio es simplemente dar el primer paso para captar gente que podría ser nueva o que tenga deseos de sentirse incluida.

En cierto sentido, éste también es el primer paso para crecer en el evangelismo. Aquí la tendencia es excusarnos diciendo cosas como, “Bueno, soy introvertido,” o, “No me siento cómodo con eso.” Para ser honesto, realmente no importa y lo que se necesita para comenzar la mayoría de las nuevas conversaciones es práctica. También es un valor, creer que como líder debería comenzar a vencer la incomodidad o cualquier ansiedad que podría haber en la edificación de relaciones e influencia. Comience con poco y tenga el hábito de entablar conversaciones con los empleados de los lugares en donde compra así como con personas nuevas en su iglesia. Esté dispuesto a ir primero.

Lidere donde pueda

Hay un lugar para que comience a liderar ahora mismo—¿dónde? ¿Es un pequeño grupo, en un equipo ministerial, o incluso algo en su comunidad? De hecho el punto es comenzar a liderar. Ninguna cantidad de teoría sobre liderazgo, artículos (¡incluyendo este!), o conferencias lo harán un líder o equiparán a diferencia de si se levanta y lidera. Las iglesias, familias y negocios necesitan líderes verdaderos que hayan pagado la matrícula experimental del desarrollo del liderazgo, no sólo que hayan leído sobre ello. Comience a pagar la matrícula del desarrollo de liderazgo ahora mismo y hágalo en los lugares que Dios ha puesto delante de usted (Lucas 16:10).

Desarrolle líderes

A menudo esto es lo que más se pasa por alto pero es una de las partes más críticas de ser líder. Tiene la sagrada responsabilidad de ayudar a levantar más líderes y obreros mientras lidera. Realmente es lo que separa a los líderes que pueden hacer algo exitoso por un período de aquellos que pueden liderar algo que durará más tiempo que ellos. El apóstol Pablo tejió esto en su ministerio desde el principio llevando a Timoteo junto con él para que aprenda (Hechos 16:1-3). Sí, su trabajo como líder es lanzar la visión, amar a la gente y dar dirección, pero también es reemplazarse. La gran parte acerca de aprender esto es que también lo mantiene con humildad. Le recuerda que Dios ha dotado a otros para también liderar, y usted tiene el gran privilegio de formar parte de su desarrollo.

Comience hoy

Entiendo que todos estos puntos son de alguna forma iniciativos y obvios para los líderes más naturales. Esa es la razón por la que para la mayoría de nosotros la ejecución será todo. En lugar de tan sólo pensar en su legado y todas las cosas que quiere hacer para que cuente su vida, pregúntese,
  • ¿Qué es lo que quiere hacer para el final de esta semana para que crezca como líder?
  • ¿Quiénes son las personas que Dios le ha dado para pastorear a las cuales necesita amar?
  • ¿Quiénes son las personas a las que puede alcanzar ahora mismo?
  • ¿Dónde le está pidiendo Dios que lidere e influencie esta semana?
  • ¿En quién puede invertir y ayudar en su crecimiento el día de hoy?

Estas son las preguntas que harán toda la diferencia. Comience ahora, puesto que Dios se encuentra en el negocio de tomar nuestra firme fidelidad para crear grandes movimientos.

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