Sin Ánimo No Puedes Animar

Todos estaremos de acuerdo que si el líder no está animado, no puede animar a los demás. Por toda la Biblia vemos que Dios usa hombres – cuando estuvo Moisés, Israel avanzó; cuando estuvo Samuel, el pueblo avanzó; lo mismo podemos decir con David, Salomón, Josué, José, etc. Cuando el hombre de Dios estuvo guiando, el pueblo avanzaba. En nuestras iglesias, familias y mundo, hay una gran necesidad de siervos de Dios que pueden guiar … pero si estamos desanimados, no podemos guiar nuestras familias, iglesias y mundo.

El diablo es astuto y normalmente no busca matar o destruir a lo físico de un siervo de Dios, más bien a lo mental y emocional, lo cual afecta lo espiritual. Capaz la mente es el campo de batalla donde el diablo ataca mas. Estos simples pensamientos capaz pueden ser de ayuda para que una vez más seamos Siervos Animados y permitir que avancen nuestras familias e iglesias.

Por su puesto que uno debe tener cuidado con el compañerismo que tiene (porque aveces hablando con unas personas puede desanimar en vez de animar), pero sin duda debemos aprovechar del compañerismo bueno y saludable. Lo ideal sería encontrar a otros pastores/misioneros que entienden lo que estamos enfrentando y viviendo, pero en sí, cualquier compañerismo nos puede animar y ser refrescante. No le hace a una persona mejor el no juntarse con otros, pero si es sabio buscar juntarse y ser animado con la presencia de otras personas.

Hay varias razones que necesitamos a un amigo en el ministerio, pero abajo mencionaré algunos:

  1. Tener una persona con quien se puede compartir peticiones de oración, agradecimientos y necesidades. Tener a una persona con quien orar o saber que te está acompañando en oración es de mucho ánimo.
  2. Poder llamar o juntarse para comer o recibir/dar un abrazo
  3. Poder intercambiar ideas, compartir lo que estás leyendo, etc.
  4. Compartir tus devocionales. Tener a alguien que te va a preguntar si estás leyendo (y visa versa) puede ser lo que es necesario para que uno se asegure que está leyendo la Biblia diariamente.
No debemos olvidar que mejores son dos que uno – gracias a Dios por los fieles compañeros y colaboradores en la obra del Señor.

Libros que Edifican

Que sean Biografías (la vida de otros hombres que Dios usó en el pasado) o libros de estudio, es importante entender que libros pueden animar mucho al siervo de Dios. Libros son una fuente de ideas, entusiasmo y ánimo que muy pocos saben usar. Hay un poder tremendo en leer libros (por su puesto no estamos hablando de abandonar o substituir la Biblia).

Parece que aun Pablo lo contó necesario leer otros libros: “Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.” (II Timoteo 4:13)

Alguien dijo que un líder es un leedor.

Buena Musica

Aunque hay muchos gustos y también muchas opiniones o diferencias cuando viene de hablar de la musica, no podemos negar la verdad que la musica hace el ambiente.

Dependiendo de la musica, sabemos si una película es romántica, de acción o de terror … la musica es poderosa. Sabiendo esto, el obrero de Dios puede usar la musica para animarse, hacerse pensar en Dios y poner un lindo ambiente en su casa y/u oficina.

Pensar en lo Bueno

No es mi deseo ni intención de hablar de la sicología, pero sin duda nuestro Dios nos enseña que nuestros pensamientos determinan mucho como será nuestro ánimo – Dios quiere bien que controlemos nuestros pensamientos. Fijate lo que dice en Filipenses 4:8: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Parece que no hay lugar para pensamientos negativos ni enojo ni frustración, problemas, etc. Nuestro Dios quiere que estemos pensando en todo lo verdadero, honesto, … en pocas palabras debemos pensar en Dios porque son Sus atributos.

Algunas personas siempre están enojados, tristes o mal. Fijate lo que dice el rey sabio Salomón: “Todos los días del afligido son difíciles” (Proverbios 15:15). Mas adelante dice: “El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.” (Proverbios 17:22). Si quieres ser miserable, es importante que solo piensas en caun mal es tu vida, pero si quieres estar contento, empieza a pensar cuán bueno es Dios. O puedes pensar en cuan grande que son tus problemas o cuan poderoso es la Persona de Jesucristo. ¡Estos pensamientos podrán cambiar tu vida y hacerte vivir diferente!

Animar a Otros

No tiene mucho sentido decir que debemos animar a otros si nosotros mismos no estamos animados, pero capaz es una de las mejores cosas que podemos hacer. Cristo nos enseñó que la manera de vivir es morir, la manera de recibir es dar, la manera de ser amado es amar y la manera de ser servido es servir – todo el opuesto de lo que pensamos.

El desánimo es egocéntrico. Nos desanimamos cuando pensamos que nos trataron mal o no nos quieren o merecemos mejor o … todo con los ojos enfocados en nosotros mismos. Cuando sacamos los ojos de nosotros mismos y salimos para animar a otros, pronto olvidaremos de nuestros propios problemas y nos sentiremos mejor. Cristo nos enseñó de preferir al otro (Romanos 12:10) y de estimar al otro como superior (Filipenses 2:3). En vez de mirar en el espejo, nos haría muy bien mirar en la ventana – para ver a otros, honrar a otros, agradecer a otros y animar a otros.

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