Estrategias del Siglo XXI para el Crecimiento de la Iglesia

Uno de los cortos circuitos más serios de la mayoría de los centros de alto aprendizaje es que educan la cabeza pero no entrenan al estudiante. La diferencia entre la enseñanza y el entrenamiento es este: La enseñanza efectiva se enfoca en transmitir información del maestro al estudiante… algunos llaman e este proceso un “vertedero de datos”; sin embargo, el entrenamiento efectivo se trata de la transferencia de habilidades, valores y comportamientos de un experto a uno que se entrena.

En años pasados, el proceso fue practicado a través de mentores experimentados y capaces que llevaron a un aprendiz bajo sus alas, a menudo literalmente. Un aprendiz pasaría días y noches con el artesano experto que no sólo enseñaba, sino que entrenaba al aprendiz en cada aspecto del trabajo. Puesto que los primeros aprendices residían con el amo, estaban inmersos en la habilidad de navegar exitosamente la vida. Quizás el relato más conocido de un amo y aprendiz es el de Jesús y Pedro, Jacobo y Juan – los tres apóstoles del círculo interno.

Cuando las iglesias usan este modelo como su paradigma para el desarrollo del liderazgo, tienen pocos problemas para encontrar nuevos líderes que no sólo sepan cómo “hacer” la tarea a mano, sino también cómo ser un líder efectivo. Por supuesto, esto da como resultado una iglesia llena de líderes fundados espiritualmente, fieles, hábiles y bien equipados.

Implemente esta recomendación adoptando el Código de Liderazgo:

Todos los Líderes de la Iglesia Deben:

  • Adoptar y modelar los pactos congregacionales
  • Adoptar, apoyar y reflejar el ADN congregacional
  • Tener una misión específica y una visión para su ministerio
  • Tener metas específicas para lograr la misión y visión
  • Tener un mentor
  • Tener seguidores
  • Tener un aprendiz

Finalmente, el Código del Liderazgo debería aplicarse a cada líder de la iglesia desde el Pastor Líder hasta el Maestro de la Escuela Dominical de Niños. Quizás el beneficio más grande de esta práctica es que cada ministro en la iglesia tiene una solución alternativa cuando un líder deja libre su posición. El Código de Liderazgo no será un “arreglo” de la noche a la mañana. Se requerirá algo de tiempo para implementarlo a plenitud; sin embargo, el personal y los líderes de alto nivel deberían implementar esta práctica inmediatamente.

 Fuente: Este es un extracto de mi futuro libro Estrategias del Siglo XXI para el Crecimiento de la Iglesia …

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